Son mucho más antiguas de lo que pensamos. Cuando en cualquier taller de coches en Coruña nos dicen que debemos cambiar las bujías, jamás nos hemos parado a pensar en la antigüedad de este pequeño invento.

Y es que, para llegar al origen de estos pequeños elementos, cruciales en el funcionamiento de un motor de combustión interna, que en cualquier taller de coches en Coruña encontraremos en sus cajones, debemos remontarnos en el tiempo más de un siglo.

La mayoría de las personas creen, erróneamente, que fue el genial Nikola Tesla el inventor de esta pieza de motor. Sin embargo, lo que Tesla patentó, era en realidad un sistema de encendido de motor completo con un electrodo que proporcionaba una chispa.

En realidad, el inventor, o al menos el primero en patentar la bujía, fue otro ingeniero, alemán en este caso, muy conocido en nuestros días. Se trataba de Robert Bosch. También patentaron piezas similares Richard Simms y otro ingeniero alemán de renombre, Karl Benz.

Estos tres diseños primigenios llevaron a que en el año 1902 el ingeniero empleado por Robert Bosch, Gottlob Honold, desarrollase la primera bujía efectivamente operativa. Lo cual hizo posible el desarrollo de los motores de combustión interna.

¿Y qué hace la bujía? Pues sencillamente hace que la mezcla de aire y combustible se inflame, al tiempo que disipa el calor generado en la cámara de combustión hacia la refrigeración del motor.

Obviamente, las bujías son una pieza obsolescente y cada cierto tiempo es recomendable cambiarlas. Antiguamente, en la década de los ochenta, las bujías tenían una duración media de alrededor de los 15 000 kilómetros. Hoy en día lo usual es que no necesitemos cambiarlas antes de los 40 000 kilómetros.

No te preocupes si no sabes cuánto tiempo tienen tus bujías, en Soñeiro Automoción te las revisaremos sin problemas.